Qué hace la radiofrecuencia facial
Con la radiofrecuencia facial se estimula la síntesis de colágeno y elastina, aumenta la oxigenación de los tejidos y la piel recupera elasticidad y luminosidad. El principio es sencillo: el equipo genera calor controlado en las capas profundas de la dermis, y ese calor actúa como señal para que el tejido produzca colágeno nuevo.
Es un tratamiento de resultado progresivo, no inmediato: lo que se ve el mismo día es un efecto de tensado temporal; lo que de verdad reafirma llega semanas después, cuando el colágeno nuevo ya se ha formado.
Para quién está indicado
Piel con pérdida de firmeza en óvalo facial, mejillas y cuello, flacidez leve o moderada y falta de luminosidad. Funciona mejor como prevención y en flacidez incipiente que en descolgamientos marcados, donde la indicación correcta puede ser otra.
La primera visita es de valoración: miramos hidratación, sensibilidad, estado del poro y presencia de manchas, y preguntamos qué usas en casa. De ahí sale el protocolo, el número de sesiones y el precio, por escrito y antes de empezar. Dos personas que reservan el mismo tratamiento salen con planes distintos.
Cómo es la sesión
Limpieza, aplicación del gel conductor y pases con el cabezal por sectores, controlando la temperatura de la piel en todo momento. Se nota calor agradable, nunca dolor. Terminamos con activos y protección solar.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria. Sales del centro con la piel protegida: la protección solar al terminar no es opcional.
Cuántas sesiones y cada cuánto
El protocolo habitual es de cinco sesiones, separadas una o dos semanas, y después mantenimiento cada dos o tres meses. Cinco sesiones es el mínimo para que el estímulo de colágeno sea significativo.
A mitad del proceso comparamos con el punto de partida usando las fotos de control de tu ficha. Si la evolución no es la esperada, se ajusta el protocolo o se para: no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Llega sin maquillaje y retira joyas metálicas de la zona. Avísanos si llevas algún implante, marcapasos o dispositivo médico.
Avísanos si usas retinoides, ácidos o tienes un tratamiento médico en curso, aunque te parezca irrelevante: cambia por completo la intensidad con la que podemos trabajar.
Después de la sesión
Puede quedar la piel algo rosada un par de horas y se puede hacer vida normal al salir. No deja marcas ni obliga a cambiar la rutina.
Protección solar alta a diario, también con nubes. Viviendo en la costa la exposición acumulada es alta aunque no vayas a la playa, y es el factor que más condiciona el resultado a medio plazo.
Cuándo te decimos que no
No la hacemos con marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, embarazo, procesos oncológicos activos, infección en la zona o material metálico en el área a tratar.
Hay casos en los que la recomendación correcta es otra cosa, o un médico. Te lo decimos antes de empezar, porque venderte una tanda de sesiones sería el camino fácil y el equivocado.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué te preocupa de tu piel, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.
Qué resultados son razonables y cuándo se ven
El mismo día. Efecto de tensado inmediato por el propio calor, que es temporal y se atenua en un día o dos.
A las dos o tres semanas. Empieza a notarse el colágeno nuevo: la piel se ve algo más firme, sobre todo en el óvalo.
Al terminar la tanda. Firmeza sostenida en óvalo y cuello, con una mejora clara de textura y luminosidad que se mantiene meses.
Lo comparamos con las fotos de control que hacemos en la primera visita, no de memoria. Esa comparación es la que decide si el plan sigue igual, se ajusta o se da por terminado, y es también la que evita encadenar sesiones sin criterio.
Cómo encaja con otros tratamientos
Rara vez trabajamos un solo frente. Lo habitual es combinar: preparar la piel con una limpieza, trabajar después el objetivo principal y sostenerlo con hidratación o mantenimiento espaciado. Lo que no hacemos es encadenar estímulos agresivos sobre la misma zona en pocos días, porque la piel necesita tiempo entre uno y otro y respetarlo es parte del resultado.
Si en la valoración vemos que lo que más te va a cambiar la cara no es este tratamiento sino ordenar la rutina que ya usas en casa, te lo diremos: sale más barato y se nota antes.



