Qué hace el tratamiento para la flacidez corporal
El tratamiento para la flacidez corporal combina varias técnicas destinadas a recuperar la tonicidad que la piel ha perdido con el paso del tiempo, tras un embarazo o después de una bajada de peso. Se trabaja sobre la calidad del tejido: firmeza, elasticidad y densidad de la piel.
La flacidez tiene dos componentes, el cutáneo y el muscular, y solo el primero se puede abordar desde cabina. Por eso el plan incluye siempre una recomendación de trabajo de fuerza: sin él, el resultado se queda a medias.
Para quién está indicado
Pérdida de firmeza en abdomen, brazos, muslos y glúteos, sobre todo tras embarazo o pérdida de peso importante. Funciona mejor en flacidez leve y moderada; en descolgamientos marcados el resultado es parcial y lo advertimos antes de empezar.
La primera visita es de valoración: medimos perímetros, valoramos el tejido y hacemos fotos de control. De ahí sale el plan con las sesiones previstas y el precio, por escrito y antes de empezar. Sin ese punto de partida no hay forma honesta de saber después si el tratamiento ha funcionado.
Y conviene decirlo desde el principio: los tratamientos corporales trabajan volumen, tejido y retención, no peso. Sin cambios en la alimentación y algo de actividad, el efecto es limitado. Preferimos advertirlo antes que venderte una tanda que no va a cumplir lo que esperas.
Cómo es la sesión
Aparatología de radiofrecuencia o ultrasonido según la zona y el tipo de tejido, combinada con trabajo manual de amasamiento para movilizar y activar la circulación. Se nota calor agradable, nunca dolor.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria. Cada sesión queda anotada en tu ficha con los parámetros usados, de modo que el tratamiento es reproducible y ajustable visita a visita.
Cuántas sesiones y cada cuánto
Tandas de ocho a diez sesiones, una o dos por semana, y después mantenimiento cada dos o tres meses. La firmeza es de los objetivos que más tardan en verse: el colágeno nuevo necesita semanas.
A mitad del proceso volvemos a medir y comparamos con el punto de partida. Si ha dejado de bajar, lo decimos y se para: no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Ven hidratada y sin cremas en la zona. Ropa cómoda. Avísanos si llevas dispositivos médicos implantados o material metálico en el área.
Después de la sesión
La piel queda algo enrojecida y caliente durante un rato. Se puede hacer vida normal. Hidratación diaria de la zona y, si es posible, dos sesiones de fuerza por semana.
Beber agua y caminar después de la sesión no es un consejo de relleno: ayuda a movilizar lo que se ha trabajado y se nota en el resultado.
Qué resultados son razonables
Tras las primeras sesiones. Piel más tersa al tacto y ligero efecto de tensado, todavía temporal.
A mitad del plan. Empieza a notarse firmeza real, sobre todo en abdomen y cara interna de brazo.
Al cerrar la tanda. Mejora clara de la firmeza y del aspecto de la piel, que se mantiene meses si se sostiene la actividad física.
Cuándo no está indicado
No lo hacemos en embarazo, con marcapasos o dispositivos implantados, procesos oncológicos activos, trombosis, infección en la zona o material metálico en el área a tratar.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué zona te preocupa, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.
Cómo lo combinamos con otros tratamientos
Rara vez un solo frente resuelve un objetivo corporal. Lo habitual es encadenar técnicas dentro del mismo plan: una que actúe sobre el volumen, otra sobre la firmeza del tejido y una tercera sobre la retención. En la valoración decidimos el orden, porque no da igual: trabajar firmeza sobre una zona con mucha retención rinde menos que drenar primero.
Lo que no hacemos es acumular aparatología sobre la misma zona en pocos días. El tejido necesita tiempo entre estímulos, y respetarlo forma parte del resultado tanto como la propia sesión.




