Qué es la hidratación facial profunda
La hidratación facial profunda es la técnica para devolver a la piel su hidratación natural a base de productos ultrahidratantes y antioxidantes. No actúa sobre el poro ni sobre las manchas: actúa sobre la cantidad de agua que la piel es capaz de retener, que es la base de que todo lo demás funcione.
Es el tratamiento que más subestima la gente y el que más diferencia se nota en pieles que llevan tiempo sometidas a sol, aire acondicionado o rutinas demasiado agresivas.
Para quién está indicado
Pieles secas, deshidratadas, tirantes o con sensación de incomodidad después de limpiarse. También pieles grasas mal tratadas: una piel deshidratada compensa produciendo más sebo, y ahí la hidratación es parte de la solución, no del problema.
Nada de esto se decide por catálogo. La primera visita es de valoración: miramos hidratación, sensibilidad, estado del poro y presencia de manchas, y preguntamos qué usas en casa. Ahí aparece casi siempre la información más útil, porque muchos problemas de piel no vienen de falta de tratamiento sino de exceso: tres ácidos distintos en la misma rutina, exfoliación diaria o limpiadores que arrasan la barrera.
Cómo es la sesión
Limpieza suave, exfoliación ligera solo si la piel la tolera, y aplicación en capas de activos hidratantes y antioxidantes con masaje de penetración. Cerramos con mascarilla oclusiva y protección solar.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria, así que la sesión dura lo que tiene que durar y no hay prisa. Sales del centro con la piel protegida: la protección solar al terminar no es opcional.
Cada cuánto conviene repetirlo
Cada cuatro o seis semanas mientras se recupera la barrera, y después cada dos o tres meses como mantenimiento. En épocas de mucho sol o mucho aire acondicionado conviene acortar el intervalo.
Más no es mejor. Encadenar estímulos sobre la misma zona en pocos días altera la barrera cutánea, con el resultado paradójico de una piel que reacciona peor. Respetar el tiempo entre sesiones es parte del resultado.
Antes de venir
No hace falta preparación especial. Ven sin maquillaje si puedes y cuéntanos qué usas a diario, porque probablemente ajustemos algo de tu rutina.
Avísanos si estás usando retinoides, ácidos o cualquier tratamiento médico en curso, aunque te parezca irrelevante: no es lo mismo trabajar sobre una piel con la barrera intacta que sobre una en plena adaptación.
Después de la sesión
La piel queda cómoda desde el primer momento y se puede hacer vida normal al salir. Mantener la hidratación diaria en casa es lo que sostiene el resultado: la sesión repara, la rutina mantiene.
Protección solar alta a diario, también con nubes. Es el punto que más se incumple y el que más consecuencias tiene, sobre todo viviendo en la costa, donde la exposición acumulada es alta aunque no vayas a la playa.
Cuándo te decimos que no
Es uno de los tratamientos con menos contraindicaciones. Solo lo posponemos si hay heridas abiertas, infección activa o una quemadura solar reciente.
Puede sonar raro que un centro te diga que hoy no te trata. Es exactamente la razón por la que la primera visita es de valoración y no de venta: hay casos en los que la recomendación correcta es otra, y venderte una tanda de sesiones sería el camino fácil y el equivocado.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración, por escrito y antes de empezar. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué te preocupa de tu piel y qué productos usas, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.



