Por qué hace falta un tratamiento post quirúrgico corporal
El tratamiento post quirúrgico corporal aborda inmediatamente después de la cirugía las molestias propias del postoperatorio: dolor, inflamación, edema, hematoma y la organización de la cicatriz. El cuerpo asimila la intervención como una agresión y responde con retención en la zona, y ese es exactamente el frente en el que se puede intervenir.
Es la parte donde más se nota tener fisioterapeuta en el equipo: el drenaje linfático manual y el trabajo sobre la cicatriz son técnica sanitaria, no estética de cabina. Trabajamos siempre con el informe de tu cirujano delante y a partir del momento que él autorice.
Para quién está indicado
Postoperatorio de abdominoplastia, liposucción, aumento o reducción mamaria, gluteoplastia y cirugía de contorno corporal. También postoperatorio traumatológico con edema importante. Siempre con autorización del cirujano.
La primera visita es de valoración: medimos perímetros, valoramos el tejido y hacemos fotos de control. De ahí sale el plan con las sesiones previstas y el precio, por escrito y antes de empezar. Sin ese punto de partida no hay forma honesta de saber después si el tratamiento ha funcionado.
Y conviene decirlo desde el principio: los tratamientos corporales trabajan volumen, tejido y retención, no peso. Sin cambios en la alimentación y algo de actividad, el efecto es limitado. Preferimos advertirlo antes que venderte una tanda que no va a cumplir lo que esperas.
Cómo es la sesión
Drenaje linfático manual muy suave para movilizar el edema, trabajo sobre la cicatriz cuando ya está cerrada, y movilizaciones progresivas. Nada de aparatología agresiva ni calor en las primeras fases.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria. Cada sesión queda anotada en tu ficha con los parámetros usados, de modo que el tratamiento es reproducible y ajustable visita a visita.
Cuántas sesiones y cada cuánto
Sesiones frecuentes al principio —dos o tres por semana las primeras tres semanas— y después espaciadas según evolución. El calendario lo marca la fase de la cicatriz, no un paquete cerrado.
A mitad del proceso volvemos a medir y comparamos con el punto de partida. Si ha dejado de bajar, lo decimos y se para: no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Tráenos el informe quirúrgico y las indicaciones de tu cirujano, y la faja de compresión si la usas. Avísanos al reservar si aún tienes puntos o drenajes.
Después de la sesión
La zona queda menos tensa y con menos sensación de presión. Sigue las indicaciones de tu cirujano por encima de cualquier otra: uso de faja, posición y medicación.
Beber agua y caminar después de la sesión no es un consejo de relleno: ayuda a movilizar lo que se ha trabajado y se nota en el resultado.
Qué resultados son razonables
Tras las primeras sesiones. Alivio de la tensión y de la sensación de presión en la zona operada.
A mitad del plan. Reducción clara del edema y de los hematomas, con la cicatriz más plana.
Al cerrar la tanda. Recuperación notablemente más rápida que sin tratamiento, y una cicatriz mejor organizada a medio plazo.
Cuándo no está indicado
No trabajamos sin autorización del cirujano, ni sobre heridas abiertas, drenajes activos, signos de infección o dehiscencia. Ante cualquier señal de complicación te devolvemos a tu cirujano de inmediato.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué zona te preocupa, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.
Cómo lo combinamos con otros tratamientos
Rara vez un solo frente resuelve un objetivo corporal. Lo habitual es encadenar técnicas dentro del mismo plan: una que actúe sobre el volumen, otra sobre la firmeza del tejido y una tercera sobre la retención. En la valoración decidimos el orden, porque no da igual: trabajar firmeza sobre una zona con mucha retención rinde menos que drenar primero.
Lo que no hacemos es acumular aparatología sobre la misma zona en pocos días. El tejido necesita tiempo entre estímulos, y respetarlo forma parte del resultado tanto como la propia sesión.







