Qué es el tratamiento antimanchas
El tratamiento antimanchas se realiza por excelencia mediante peeling dérmico, que consiste en exfoliar capa por capa la piel favoreciendo la regeneración del tejido y la eliminación progresiva del pigmento acumulado. Es un protocolo, no una sesión: las manchas se trabajan por capas y con paciencia.
Conviene entender el objetivo antes de empezar: se busca aclarar y uniformar, no borrar. Y sin protección solar estricta el resultado se pierde, porque el estímulo que produjo la mancha sigue ahí.
Para quién está indicado
Manchas solares, léntigos y melasma superficial en rostro, escote y manos. Es el tratamiento estrella al terminar el verano. En melasma profundo o de origen hormonal el resultado es más limitado y lo advertimos desde la primera visita.
La primera visita es de valoración: miramos hidratación, sensibilidad, estado del poro y presencia de manchas, y preguntamos qué usas en casa. De ahí sale el protocolo, el número de sesiones y el precio, por escrito y antes de empezar. Dos personas que reservan el mismo tratamiento salen con planes distintos.
Cómo es la sesión
Limpieza, aplicación del peeling con los tiempos controlados según tu tolerancia, neutralización y cierre con activos despigmentantes y protección solar alta. Se nota escozor durante la aplicación, que cede al neutralizar.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria. Sales del centro con la piel protegida: la protección solar al terminar no es opcional.
Cuántas sesiones y cada cuánto
Tandas de cuatro a seis sesiones separadas dos o tres semanas, con revisión a la cuarta. Es imprescindible mantener el despigmentante en casa entre sesiones: sin eso el protocolo no funciona.
A mitad del proceso comparamos con el punto de partida usando las fotos de control de tu ficha. Si la evolución no es la esperada, se ajusta el protocolo o se para: no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Sin exposición solar las dos semanas previas, sin autobronceador y con protección solar diaria ya incorporada. Llega sin maquillaje.
Avísanos si usas retinoides, ácidos o tienes un tratamiento médico en curso, aunque te parezca irrelevante: cambia por completo la intensidad con la que podemos trabajar.
Después de la sesión
Enrojecimiento y descamación en los días siguientes, que forma parte del tratamiento. Rutina mínima, sin exfoliantes, e hidratación abundante. Protección solar alta a diario sin excepción, también en interiores junto a ventanas.
Protección solar alta a diario, también con nubes. Viviendo en la costa la exposición acumulada es alta aunque no vayas a la playa, y es el factor que más condiciona el resultado a medio plazo.
Cuándo te decimos que no
No lo hacemos en embarazo, sobre piel bronceada reciente ni con fármacos fotosensibilizantes. Ante cualquier lesión pigmentada que cambie de forma, tamaño o color, derivamos al dermatólogo antes de tocar nada.
Hay casos en los que la recomendación correcta es otra cosa, o un médico. Te lo decimos antes de empezar, porque venderte una tanda de sesiones sería el camino fácil y el equivocado.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué te preocupa de tu piel, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.
Qué resultados son razonables y cuándo se ven
El mismo día. Nada valorable: la piel está enrojecida y a punto de descamar.
A las dos o tres semanas. Con la descamación superada aparece el primer aclarado real de la mancha.
Al terminar la tanda. Manchas visiblemente más claras y tono más uniforme. El mantenimiento en casa y la protección solar deciden si se conserva o vuelve.
Lo comparamos con las fotos de control que hacemos en la primera visita, no de memoria. Esa comparación es la que decide si el plan sigue igual, se ajusta o se da por terminado, y es también la que evita encadenar sesiones sin criterio.
Cómo encaja con otros tratamientos
Rara vez trabajamos un solo frente. Lo habitual es combinar: preparar la piel con una limpieza, trabajar después el objetivo principal y sostenerlo con hidratación o mantenimiento espaciado. Lo que no hacemos es encadenar estímulos agresivos sobre la misma zona en pocos días, porque la piel necesita tiempo entre uno y otro y respetarlo es parte del resultado.
Si en la valoración vemos que lo que más te va a cambiar la cara no es este tratamiento sino ordenar la rutina que ya usas en casa, te lo diremos: sale más barato y se nota antes.



