Qué añade el láser a una limpieza
La limpieza facial con láser mantiene toda la secuencia de una limpieza profunda y suma un paso más: el pulso láser sobre la piel ya preparada. Con eso no solo se limpia, sino que se hidrata, se nutre y se equilibra el tejido, gracias a la combinación del trabajo manual con la energía del equipo.
Es la opción que solemos proponer cuando la piel está congestionada y además apagada, con poros visibles y falta de luminosidad, porque el láser actúa sobre la textura y el tono además de sobre el contenido del poro.
Para quién está indicado
Pieles congestionadas con poro dilatado que buscan también mejorar textura y luminosidad. Funciona especialmente bien en quien ya se ha hecho limpiezas clásicas y nota que el efecto se le agota pronto.
Nada de esto se decide por catálogo. La primera visita es de valoración: miramos hidratación, sensibilidad, estado del poro y presencia de manchas, y preguntamos qué usas en casa. Ahí aparece casi siempre la información más útil, porque muchos problemas de piel no vienen de falta de tratamiento sino de exceso: tres ácidos distintos en la misma rutina, exfoliación diaria o limpiadores que arrasan la barrera.
Cómo es la sesión
Desmaquillado, exfoliación, reblandecimiento del poro y extracción manual, igual que en la limpieza profunda. A partir de ahí añadimos la pasada con láser sobre la piel ya despejada, alta frecuencia para calmar y activos finales según el diagnóstico.
Trabajamos en cabina cerrada, con una persona por franja horaria, así que la sesión dura lo que tiene que durar y no hay prisa. Sales del centro con la piel protegida: la protección solar al terminar no es opcional.
Cada cuánto conviene repetirlo
Cada dos o tres meses para mantenimiento. En pieles muy congestionadas empezamos con tres sesiones separadas tres o cuatro semanas y luego espaciamos.
Más no es mejor. Encadenar estímulos sobre la misma zona en pocos días altera la barrera cutánea, con el resultado paradójico de una piel que reacciona peor. Respetar el tiempo entre sesiones es parte del resultado.
Antes de venir
Llega sin maquillaje y sin haber usado exfoliantes en los tres días previos. Si vienes de mucho sol, avísanos: puede convenir esperar.
Avísanos si estás usando retinoides, ácidos o cualquier tratamiento médico en curso, aunque te parezca irrelevante: no es lo mismo trabajar sobre una piel con la barrera intacta que sobre una en plena adaptación.
Después de la sesión
Rutina suave 48 o 72 horas, sin ácidos ni exfoliantes, y protección solar alta obligatoria. Puede quedar la piel algo rosada unas horas.
Protección solar alta a diario, también con nubes. Es el punto que más se incumple y el que más consecuencias tiene, sobre todo viviendo en la costa, donde la exposición acumulada es alta aunque no vayas a la playa.
Cuándo te decimos que no
Con brotes inflamatorios importantes, piel muy reactiva o tratamientos médicos en curso derivamos o esperamos. Con lesiones pigmentadas que cambian, dermatólogo antes de cualquier sesión.
Puede sonar raro que un centro te diga que hoy no te trata. Es exactamente la razón por la que la primera visita es de valoración y no de venta: hay casos en los que la recomendación correcta es otra, y venderte una tanda de sesiones sería el camino fácil y el equivocado.
Precio y cómo reservar
El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración, por escrito y antes de empezar. Cada sesión se abona al terminar: no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado ni paquetes que caduquen.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos qué te preocupa de tu piel y qué productos usas, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.



