Qué es el tratamiento del linfedema
El tratamiento del linfedema consiste en una terapia descongestiva completa, basada principalmente en drenaje linfático manual, vendaje multicapa o compresión, ejercicio específico y cuidado de la piel. Es un abordaje sanitario con protocolo propio, no un masaje: el linfedema es una patología crónica y se maneja, no se cura.
Por eso el objetivo se plantea con claridad desde la primera visita: reducir el volumen en una fase intensiva y después mantenerlo estable con compresión y autocuidado. Trabajamos con el informe de tu médico delante.
Para quién está indicado
Linfedema primario o secundario, con mucha frecuencia el que aparece tras cirugía oncológica con vaciamiento ganglionar, en brazo o en pierna. Siempre con diagnóstico médico previo y, en caso oncológico, con autorización expresa del especialista.
La primera visita es de valoración y la firma una fisioterapeuta colegiada: exploración de la zona, revisión de antecedentes y de la medicación, y consentimiento por escrito. De ahí sale el plan con las sesiones previstas y el precio, antes de empezar. Es historia clínica, no una ficha comercial.
Cómo es la sesión
La fase intensiva combina drenaje linfático manual prolongado, vendaje multicapa al terminar, ejercicios bajo compresión y revisión del estado de la piel. Medimos perímetros en cada visita y los anotamos: es la única forma de saber si funciona.
Sesiones individuales en sala cerrada, con una persona por franja horaria. Trae ropa cómoda para poder moverte y, si tienes informes o pruebas de imagen, tráelos: orientan mucho el trabajo.
Cuántas sesiones y cada cuánto
La fase intensiva son sesiones muy seguidas, entre tres y cinco por semana durante dos o tres semanas. Después se pasa a fase de mantenimiento con prenda de compresión a medida, autodrenaje y revisiones periódicas.
Si a mitad del proceso la evolución no es la esperada, lo revisamos: quizá falta ajustar el ejercicio pautado, quizá hay algo que se nos escapa y hay que derivar. Decirlo a tiempo es parte del trabajo, y no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Tráenos el informe médico, la prenda de compresión si ya la tienes y ropa cómoda y amplia. Avísanos de cualquier herida, grieta o signo de infección en el miembro.
Después de la sesión
Con vendaje puesto la sensación es de firmeza, no de dolor. Es fundamental mantenerlo el tiempo indicado, hidratar la piel a diario y evitar cortes, quemaduras y extracciones de sangre en ese miembro.
Los ejercicios que te pautemos para casa no son un extra: en la mayoría de los procesos son la mitad del tratamiento. La camilla baja el dolor; el ejercicio construye la tolerancia que evita que vuelva.
Qué resultados son razonables
Primera semana. Reducción medible del perímetro y menos sensación de tensión en el miembro.
Segunda y tercera. La reducción continúa y la piel mejora de textura; se ajusta el vendaje a la nueva medida.
Al cerrar el proceso. Al cerrar la fase intensiva, un volumen bastante menor que se estabiliza con la prenda de compresión. El mantenimiento es de por vida y conviene saberlo desde el principio.
Cuándo derivamos
No trabajamos sin diagnóstico médico, ni con celulitis infecciosa o linfangitis activa, trombosis, insuficiencia cardíaca descompensada o proceso oncológico sin autorización del especialista. Ante enrojecimiento, calor y fiebre, médico el mismo día.
Consulta sin esperar si aparece hormigueo, pérdida de fuerza, dolor que despierta por la noche de forma persistente, fiebre o hinchazón brusca de un solo miembro. Ninguna de esas señales significa necesariamente algo grave, pero todas merecen valoración antes de tratar.
Precio y cómo reservar
Atendemos de forma privada y entregamos factura, presentable en pólizas de reembolso. El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración; cada sesión se abona al terminar y no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos desde cuándo te ocurre y qué movimiento te molesta, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.






