Qué es el tratamiento del lipedema
El tratamiento del lipedema es un abordaje no invasivo y no quirúrgico basado, en nuestra parte, en la terapia compresiva y la fisioterapia descongestiva. El lipedema es una alteración de la distribución del tejido adiposo, con dolor y facilidad para el hematoma, y no responde a la dieta como lo haría un exceso de grasa común.
Eso obliga a ser honestos con el objetivo: no buscamos reducir volúmenes como en un tratamiento reductor, sino aliviar el dolor, mejorar la movilidad y frenar el componente de retención que se añade con el tiempo.
Para quién está indicado
Lipedema diagnosticado, con dolor a la presión, sensación de pesadez, hematomas fáciles y desproporción entre tronco y miembros. Siempre con diagnóstico médico previo, porque se confunde con frecuencia con obesidad o con linfedema y el manejo es distinto.
La primera visita es de valoración y la firma una fisioterapeuta colegiada: exploración de la zona, revisión de antecedentes y de la medicación, y consentimiento por escrito. De ahí sale el plan con las sesiones previstas y el precio, antes de empezar. Es historia clínica, no una ficha comercial.
Cómo es la sesión
Drenaje linfático manual adaptado a un tejido doloroso, trabajo de terapia compresiva, movilizaciones suaves y pauta de ejercicio de bajo impacto. La presión se ajusta continuamente a tu tolerancia, que en lipedema es menor de lo habitual.
Sesiones individuales en sala cerrada, con una persona por franja horaria. Trae ropa cómoda para poder moverte y, si tienes informes o pruebas de imagen, tráelos: orientan mucho el trabajo.
Cuántas sesiones y cada cuánto
Tandas de ocho a diez sesiones para la fase inicial, y después mantenimiento espaciado combinado con prenda de compresión y ejercicio regular. Es un proceso de años, no de semanas.
Si a mitad del proceso la evolución no es la esperada, lo revisamos: quizá falta ajustar el ejercicio pautado, quizá hay algo que se nos escapa y hay que derivar. Decirlo a tiempo es parte del trabajo, y no encadenamos sesiones por inercia.
Antes de venir
Tráenos el informe médico y la prenda de compresión si la usas. Ropa cómoda y no ajustada.
Después de la sesión
Es habitual notar alivio del dolor y de la pesadez. Mantener la compresión indicada y el ejercicio de bajo impacto —caminar, agua, bicicleta suave— es lo que sostiene el resultado.
Los ejercicios que te pautemos para casa no son un extra: en la mayoría de los procesos son la mitad del tratamiento. La camilla baja el dolor; el ejercicio construye la tolerancia que evita que vuelva.
Qué resultados son razonables
Primera semana. Alivio del dolor a la presión y menos sensación de pesadez.
Segunda y tercera. Mejor movilidad y menos hematomas espontáneos; el componente de retención baja.
Al cerrar el proceso. Dolor mucho más controlado y progresión frenada. El volumen propio del lipedema no desaparece con fisioterapia, y prometerlo sería engañarte.
Cuándo derivamos
No trabajamos sin diagnóstico médico ni con infección, trombosis o insuficiencia cardíaca descompensada. Si el cuadro apunta a linfedema o a una causa distinta, te devolvemos al especialista antes de plantear tanda.
Consulta sin esperar si aparece hormigueo, pérdida de fuerza, dolor que despierta por la noche de forma persistente, fiebre o hinchazón brusca de un solo miembro. Ninguna de esas señales significa necesariamente algo grave, pero todas merecen valoración antes de tratar.
Precio y cómo reservar
Atendemos de forma privada y entregamos factura, presentable en pólizas de reembolso. El precio por sesión y el número de sesiones se cierran en la valoración; cada sesión se abona al terminar y no hay bonos cerrados que haya que pagar por adelantado.
Escríbenos por WhatsApp al 641 487 102 contándonos desde cuándo te ocurre y qué movimiento te molesta, o pide cita desde el formulario. Estamos en C. Gladiolos 42, Las Lagunas de Mijas, a cinco minutos de Fuengirola, con aparcamiento libre en la misma calle. Puedes ver el resto de tratamientos del centro o resolver dudas en preguntas frecuentes.






